Corea del Norte anuncia la apertura del balneario Wonsan Kalma, ubicado en la costa oriental, como parte de una estrategia liderada por Kim Jong-un para impulsar el sector turístico en el hermético régimen comunista. Este complejo, cuya finalización se había previsto originalmente hace seis años, abrirá sus puertas al público nacional a partir del 1 de julio, sin que hasta el momento se haya confirmado la fecha para recibir visitantes internacionales.
El balneario, que se extiende a lo largo de 4 kilómetros de playa, contará con instalaciones de primer nivel, entre ellas hoteles, restaurantes, centros comerciales y un parque acuático, y tendrá capacidad para acoger hasta 20.000 turistas, según informó el medio estatal KCNA. Es importante aclarar, sin embargo, que la veracidad de estas instalaciones aún no ha sido corroborada de forma independiente.
Con raíces en Wonsan, donde Kim Jong-un creció en un ambiente de lujo rodeado de villas privadas de la élite, el líder ha estado impulsando una transformación en una ciudad que fue en su momento sede de pruebas de misiles. Esta apuesta se enmarca en un contexto en el que Corea del Norte, pese a ser uno de los países más pobres y estar sometido a duras sanciones internacionales por su programa nuclear, busca generar nuevas fuentes de ingresos mediante el turismo.
Los visitantes extranjeros, aunque permitidos en el país, han sido en su mayoría provenientes de China y Rusia. La reapertura del turismo se vio afectada por la pandemia de covid-19, que obligó al cierre de fronteras a principios de 2020, para luego flexibilizar la entrada de turistas rusos a mediados de 2023 y, posteriormente, permitir la llegada de visitantes occidentales en febrero de este año. Sin embargo, el sector sufrió otro retroceso abrupto cuando se suspendió la actividad turística sin explicación, lo que ha generado escepticismo entre algunas agencias de viajes.
Rowan Beard, cofundador de Young Pioneer Tours, comentó a la BBC que, pese a las esperanzas de una reapertura gradual y más inclusiva, el atractivo de Wonsan para los turistas occidentales parecería limitado. Por su parte, Elliott Davies, director de Uri Tours, sostiene que el destino posee un encanto especial para quienes buscan experiencias poco convencionales, destacando la singular adaptación cultural del balneario en el contexto norcoreano.
El lanzamiento de Wonsan Kalma se describe como un “gran acontecimiento auspicioso para todo el país” y un preludio de una nueva era en el turismo norcoreano, según KCNA. La ceremonia de finalización, que tuvo lugar el 24 de junio, contó con la presencia del propio Kim Jong-un, acompañado por su hija Kim Ju Ae y su esposa Ri Sol Ju, en su primera aparición pública desde el Año Nuevo. También asistieron el embajador ruso en Pyongyang, Alexander Matsegora, y miembros de la embajada, resaltando la importancia del vínculo entre Corea del Norte y Rusia.
En este contexto, algunos operadores turísticos esperan que el complejo se abra a turistas rusos, quienes actualmente son los únicos extranjeros autorizados a acceder a determinadas zonas del país. Esta iniciativa se produce en un momento en el que la alianza entre Corea del Norte y Rusia se ha fortalecido, incluso con la apertura de una ruta ferroviaria directa entre ambas capitales luego de cinco años de suspensión, fortaleciendo aún más lazos frente a las sanciones occidentales.
Autor: Jorge Rojas