Durante las celebraciones por el Día de la Independencia, el exmandatario de Estados Unidos, Donald Trump, destacó que el clima global ha cambiado favorablemente para el país, subrayando que bajo su gobierno “el mundo vuelve a respetar a Estados Unidos”. En un discurso pronunciado en la Casa Blanca, Trump rememoró la cumbre de líderes de la OTAN en La Haya como una “experiencia tremenda”, en la cual logró que los aliados acordaran elevar su compromiso en gasto en defensa, pasando del 2% al 5% del PIB, algo que, según él, parecía impensable. Además, el presidente afirmó que durante el encuentro, representantes de diversas naciones reconocieron que Estados Unidos dejó de estar relegado para transformarse en “el país más atractivo de todo el mundo”. En contraste con lo que él denominó “cuatro años horribles de vergüenza” bajo la administración de Joe Biden, caracterizados por el caótico repliegue de tropas en Afganistán, Trump celebró el éxito de la operación militar llevada a cabo contra instalaciones nucleares en Irán, calificándola como “una de las operaciones militares más impecables de la historia”. Durante su alocución, rindió homenaje al personal de las Fuerzas Armadas, en especial a los pilotos que sobrevolaron el espacio aéreo de Oriente Próximo. Antes de firmar lo que denominó su “gran y hermosa ley”, un paquete de medidas fiscales y presupuestarias aprobado por el Congreso, Trump se mostró satisfecho, indicando que dicha legislación, que contempla recortes de impuestos, aumento de la inversión militar y en la vigilancia migratoria, aunque con reducción en el presupuesto para salud, representa una de las mayores victorias de su mandato.
Autor: Jorge Rojas