A pesar de las sanciones impuestas por diversas naciones y hasta prohibiciones en determinados mercados, Temu sigue consolidándose en el sector del comercio electrónico. La empresa no solo deslumbra al ofrecer productos cotidianos a precios inusitados, sino que también invierte cuantiosas sumas en publicidad, destacándose, por ejemplo, con anuncios durante el Super Bowl. Entre las múltiples estrategias que han llevado a Temu al éxito, destaca la hipótesis de operar a pérdida para incrementar su presencia en el mercado. Sin embargo, uno de sus principales recursos, el uso del umbral conocido como ‘Valor de Minimis’, podría perder vigencia debido a las recientes medidas tomadas durante la administración Trump. Este mecanismo permite que envíos de bajo valor directo a consumidores eviten el cobro de aranceles, ya que, por debajo de cierta cantidad, la aduana no aplica impuestos. Un caso ejemplar fue Chile, donde hasta hace poco compras en Temu por menos de US$40 estaban exentas de aranceles, situación que ha cambiado tras una reforma impositiva que obliga al pago de aduanas, IVA y otros impuestos correspondientes. En Estados Unidos, la exención se basa en el valor total del envío, lo que beneficia a minoristas que distribuyen productos de manera individual y directa, a diferencia de compañías que realizan envíos masivos a almacenes nacionales. En este contexto, el modelo de negocio de Temu, fundamentado en el envío directo de artículos económicos, se ve amenazado por la reciente orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump, la cual, a partir del 29 de agosto, suprime la exención para bienes importados valorados en hasta 800 dólares cuando se utilizan canales distintos a la red postal internacional. Esta decisión ya había afectado a otros actores del mercado, como Shein, marcando así un nuevo horizonte en la guerra comercial y en la dinámica del e-commerce chino.
Autor: Iñigo Socías